Verifactu obligará a los carpinteros a emitir sus facturas con un programa adaptado al reglamento antifraude (BOE-A-2025-24446): desde el 1 de enero de 2027 si facturas mediante sociedad y desde el 1 de julio de 2027 si eres autónomo. Afecta a la factura del anticipo y a la de la entrega, no al presupuesto ni al albarán.
Sin tarjeta de crédito. Sin permanencia.

El dato
lo que separa la fecha de una sociedad (1-1-2027) de la de un autónomo (1-7-2027)
Un carpintero que trabaja para constructoras y para particulares convive con los dos calendarios: la empresa que le contrata puede estar obligada seis meses antes que él. Fechas del reglamento de desarrollo de la ley antifraude, BOE-A-2025-24446.
La carpintería a medida tiene un ciclo que ningún otro gremio de obra comparte: se cierra el encargo, se cobra un anticipo, se fabrica durante semanas y se entrega y monta al final. Entre la primera factura y la última puede pasar más tiempo del que dura una campaña entera de otro oficio. Eso, con un cambio normativo con fecha, tiene una consecuencia práctica: un mismo encargo puede empezar a facturarse con tu método de siempre y terminar de facturarse ya con la obligación encima.
No es un problema de la norma, es un problema de calendario. Si tu fecha es el 1 de julio de 2027 y en mayo cobras el anticipo de un frente de armarios que entregas en septiembre, la factura de la entrega ya cae del otro lado. Lo cómodo es no tener que pensarlo: emitir las dos desde la misma herramienta y que la fecha te pille con el cambio hecho.
Cobrar un anticipo del material antes de cortar el primer tablero es lo normal en el oficio, y es una factura con todas las letras: no es una señal informal ni un apunte en la libreta. La segunda factura, la de la entrega y el montaje, es otra. Verifactu alcanza a las dos por igual cuando la obligación esté en vigor, y también a la rectificativa si al final entran dos puertas menos de las presupuestadas.
La trampa está en tratar el anticipo como algo menor. Si el anticipo va en un recibo hecho a mano y la entrega en un programa, tienes dos numeraciones que no se hablan, y esa es exactamente la situación que a tu gestoría le cuesta horas cuadrar en cada trimestre — antes incluso de que Verifactu exista.

Del presupuesto a la factura
El cliente firma en el móvil. Tú ya estás en la siguiente obra.
Cada presupuesto firmado queda guardado. Cuando toca cobrar, lo conviertes en factura en un clic, con el IVA que tú configures.
Pruébalo gratis →En carpintería el peso del material sobre el total es alto, y quién lo aporta cambia la factura. No es igual un encargo en el que tú compras el tablero, lo transformas en el taller y entregas la pieza montada, que un montaje en el que el cliente ha comprado las puertas y tú solo pones la mano de obra. La descripción de la línea, el importe y el tipo de IVA que corresponde no son los mismos en los dos casos.
Verifactu no cambia esa decisión: la sigues tomando tú, y la responsabilidad del tipo aplicado sigue siendo tuya. Lo que sí cambia es que la factura donde la escribas tendrá que salir de un sistema conforme al reglamento. Si quieres ver el desglose con números, el ejemplo de factura de carpintero lo tiene línea a línea.
Tu gestoría no te pide los papeles ordenados por gusto: los pide porque en el cierre trimestral tiene que cuadrar lo que has emitido con lo que has cobrado, y un encargo de carpintería partido en dos facturas con meses de diferencia es justo lo que se pierde. Llegar a 2027 con anticipos y entregas en el mismo sitio, numerados de corrido, le ahorra el trabajo de reconstruirlo y a ti la conversación incómoda de cada enero.
El plan realista tiene tres pasos y ninguno es urgente todavía. Uno: mira con qué emites hoy y si tu proveedor ha dicho algo público sobre su adaptación. Dos: si el anticipo va en papel, únelo con el resto antes de tu fecha. Tres: cierra un trimestre completo con el método nuevo mientras todavía no es obligatorio, que es cuando salen los fallos baratos. Spun está diseñado para adaptarse a los requisitos de Verifactu cuando entren en vigor, sujeto a los requisitos técnicos definitivos de la AEAT.
El producto
Presupuestos por capítulos, facturas con numeración correlativa y cobros a la vista. Desde el móvil, en la obra.
Abril 2026 · actualizado hace 2 horas
Facturado
34.250 €↑12%
Por cobrar
8.710 €↓5%
Gastos
12.430 €
Beneficio
21.820 €↑18%
Alexander Trijzelaar López
Arquitecto y ex jefe de obra
Ha presupuestado, certificado y cobrado obra real antes de dedicarse a construir Spun. Revisa el contenido técnico de estas guías para que cuenten lo que pasa en la obra, no lo que suena bien en una oficina.
Actualizado: junio 2026
Sí, las dos, y también la rectificativa si el encargo cambia por el camino. El anticipo no es una señal informal: es una factura, y cuando la obligación esté en vigor deberá emitirse con un sistema conforme al reglamento igual que la de la entrega.
La tuya. El criterio del reglamento es cómo facturas tú, no quién te contrata: si eres autónomo, tu fecha es el 1 de julio de 2027 aunque la constructora esté obligada desde el 1 de enero. Que ellos entren antes no te adelanta el plazo, pero sí es probable que te lo recuerden.
No. El reglamento regula los sistemas con los que se emiten facturas. El albarán, la hoja de medidas y el presupuesto que firma el cliente son documentos previos o de control interno, sin valor fiscal a estos efectos. Lo que deberá salir de un sistema conforme es la factura.
El volumen no cambia el criterio. La normativa contempla sanciones de hasta 50.000 € por ejercicio y establecimiento por utilizar un sistema de facturación que no cumpla los requisitos (BOE-A-2025-24446): es por usar el sistema, no por cada factura emitida con él.
Spun está diseñado para adaptarse a los requisitos de Verifactu cuando entren en vigor, sujeto a los requisitos técnicos definitivos que publique la AEAT. Lo decimos en condicional a propósito: nadie puede anunciar hoy una homologación cerrada. Lo que sí puedes hacer desde ya es tener el anticipo y la entrega en el mismo sitio.
Presupuestos por capítulos, aceptación electrónica y factura en un clic.