La facturación para pintores empieza en el presupuesto: mides por metro cuadrado, pones tu precio por mano y acabado, el cliente firma desde el móvil y, al terminar, conviertes ese presupuesto en factura con el IVA configurado por ti. Spun te resuelve ese flujo completo sin Excel y sin volver a teclear nada.
Sin tarjeta de crédito. Sin permanencia.

El dato
lo que tarda en salir el segundo presupuesto de pintura reutilizando tus partidas
Estimación propia de Spun: la primera vez creas tus partidas (alisado, plástica en paredes, esmalte en carpintería…) con tus precios por m²; en los siguientes presupuestos las reutilizas y solo cambias mediciones. Frente a empezar un Excel de cero cada vez.
En pintura casi todo se mide en metros cuadrados, y el precio depende del acabado: plástica lisa, gotelé alisado, esmalte en carpintería, fachada. El problema del presupuesto a tanto alzado (“te lo dejo en 1.200 €”) es que el cliente no ve qué incluye, y cualquier cosa que surja después parece que “ya estaba en el precio”.
En Spun presupuestas por partidas con su unidad y medición: alisado de paramentos (m²), dos manos de plástica en techos y paredes (m²), lacado de puertas (unidad). El cliente firma ese desglose desde el móvil, y esa firma es tu mejor defensa cuando alguien pretende que pintar el pasillo entraba gratis.
Una segunda mano que no estaba prevista, reparar grietas que aparecieron al quitar el papel, ese armario que “ya que estás”… En pintura los extras son pequeños, frecuentes y casi siempre verbales. Por separado parecen poca cosa; al cabo del año son mucho dinero regalado.
El flujo correcto es añadir el extra como partida al presupuesto y que el cliente lo firme antes de ejecutarlo. En Spun eso son dos minutos desde el móvil, y el extra llega a la factura sin discusiones.

Del presupuesto a la factura
El cliente firma en el móvil. Tú ya estás en la siguiente obra.
Cada presupuesto firmado queda guardado. Cuando toca cobrar, lo conviertes en factura en un clic, con el IVA que tú configures.
Pruébalo gratis →Pintar una vivienda puede beneficiarse del tipo reducido del 10% si se cumplen los requisitos de las obras de renovación y reparación (entre otros: vivienda de uso particular con más de dos años y materiales que no superen el 40% de la base imponible). Pintar un local comercial o una oficina va al 21%. En Spun configuras el tipo por trabajo y la factura sale con ese IVA aplicado; la decisión de qué tipo corresponde es tuya y de tu asesor.
El pintor que factura “cuando saque un rato” cobra tarde. Con el presupuesto firmado en Spun, la factura se genera en un clic el mismo día que terminas: mismos conceptos, mismos precios, numeración correlativa que lleva la herramienta. Y queda registrado si está cobrada o pendiente, para que ningún trabajo se quede en el limbo. Cuando Verifactu entre en vigor (2027), las facturas deberán emitirse además con software conforme al reglamento — Spun está diseñado para adaptarse a esos requisitos, sujeto a los detalles definitivos de la AEAT.
El producto
Presupuestos por capítulos, facturas con numeración correlativa y cobros a la vista. Desde el móvil, en la obra.
Abril 2026 · actualizado hace 2 horas
Facturado
34.250 €↑12%
Por cobrar
8.710 €↓5%
Gastos
12.430 €
Beneficio
21.820 €↑18%
Alexander Trijzelaar López
Arquitecto y ex jefe de obra
Ha presupuestado, certificado y cobrado obra real antes de dedicarse a construir Spun. Revisa el contenido técnico de estas guías para que cuenten lo que pasa en la obra, no lo que suena bien en una oficina.
Actualizado: junio 2026
Cada partida lleva su unidad de medida, cantidad y precio unitario. Creas la partida “dos manos de plástica lisa en paredes” con tu precio por m², indicas los metros medidos y Spun calcula el importe. El cliente ve la medición y el precio, no un número suelto.
Añade cada extra como partida nueva al presupuesto y pide la firma antes de ejecutarlo, desde el móvil. Lo que se firma se factura; lo que se acuerda de palabra se acaba regalando. Es el punto donde más margen recupera un pintor al cambiar de método.
El tipo reducido del 10% para obras de renovación y reparación exige, entre otros requisitos, que la vivienda sea de uso particular y tenga más de dos años, y que los materiales no superen el 40% de la base. Según el caso concreto (uso de la vivienda, quién contrata) puede corresponder el 10% o el 21%: confírmalo con tu asesor antes de emitir.
Sí, y es habitual en pintura. Ten en cuenta que en ciertas ejecuciones de obra entre empresarios puede aplicar la inversión del sujeto pasivo del IVA; es una condición fiscal específica que conviene confirmar con tu asesor antes de emitir la factura.
Precisamente con poco volumen cada trabajo cuenta más. Spun se puede empezar a usar gratis y sin tarjeta: presupuesto firmado, factura en un clic y tus números ordenados para el trimestre, aunque solo factures tres veces al mes.
Presupuestos por capítulos, firma digital y factura en un clic.