Para hacer un presupuesto de reforma de baño, divide la obra en capítulos —demolición, fontanería, electricidad, alicatado, sanitarios y pintura—, detalla cada partida con su medición y precio unitario, aplica el IVA que corresponda y consigue la firma del cliente antes de empezar. Con Spun ese presupuesto se firma desde el móvil.
Sin tarjeta de crédito. Sin permanencia.

El dato
los que tiene un presupuesto completo de reforma de baño bien estructurado
Estimación propia de Spun sobre presupuestos tipo de baño completo: demolición, fontanería, electricidad, albañilería, alicatado y solado, sanitarios y grifería, y remates — entre 25 y 40 partidas en total según el alcance.
Un presupuesto serio de reforma de baño sigue el orden real de los trabajos: demolición y retirada de escombro; fontanería (sustitución de tomas y desagües); electricidad (puntos de luz, extractor, protección del circuito); albañilería y preparación de paramentos; alicatado y solado; instalación de sanitarios, grifería y mampara; y remates de pintura y silicona.
Presupuestar por capítulos no es estética: es lo que permite al cliente entender qué incluye cada euro, y a ti defender el precio partida a partida en vez de discutir un número gordo contra el “presupuesto” de tres líneas de otro.
Cada partida lleva su unidad: el alicatado y el solado se miden en m²; los sanitarios, la grifería o la mampara, por unidad; la demolición puede ir por m² o como partida alzada. Pon descripción concreta (“alicatado porcelánico 30×60 recibido con cemento cola sobre paramento regularizado”), cantidad medida y precio unitario.
La regla que evita discusiones: lo que no está escrito en una partida, no está en el precio. Si el cliente quiere mover el plato de ducha de sitio, eso es fontanería nueva y se presupuesta — no se “apaña”.

Del presupuesto a la factura
El cliente firma en el móvil. Tú ya estás en la siguiente obra.
Cada presupuesto firmado queda guardado. Cuando toca cobrar, lo conviertes en factura en un clic, con el IVA que tú configures.
Pruébalo gratis →En vivienda de uso particular, la reforma de baño puede ir al tipo reducido del 10% si se cumplen los requisitos de las obras de renovación y reparación: entre otros, que la vivienda esté terminada hace al menos dos años y que los materiales que aportes no superen el 40% de la base imponible de la operación. Si se superan, o si es un local u obra nueva, aplica el 21%. Es una decisión con condiciones legales: confírmala con tu asesor para cada caso. En Spun configuras el tipo por proyecto y presupuesto y factura salen coherentes.
El presupuesto de baño se firma antes de dar el primer mazazo. Con Spun el cliente lo recibe por enlace y lo firma desde el móvil, con fecha y hora registradas. Los extras que salgan (una bajante podrida, un cambio de grifería a mitad de obra) se añaden como partidas y se firman también, antes de ejecutarlos.
Al cobrar —de una vez o por hitos—, conviertes el presupuesto firmado en factura en un clic: mismos capítulos, mismos importes, numeración correlativa. Y recuerda: el presupuesto no es documento Verifactu; la factura sí deberá emitirse con software adaptado cuando la obligación entre en vigor en 2027.
El producto
Presupuestos por capítulos, facturas con numeración correlativa y cobros a la vista. Desde el móvil, en la obra.
Abril 2026 · actualizado hace 2 horas
Facturado
34.250 €↑12%
Por cobrar
8.710 €↓5%
Gastos
12.430 €
Beneficio
21.820 €↑18%
Alexander Trijzelaar López
Arquitecto y ex jefe de obra
Ha presupuestado, certificado y cobrado obra real antes de dedicarse a construir Spun. Revisa el contenido técnico de estas guías para que cuenten lo que pasa en la obra, no lo que suena bien en una oficina.
Actualizado: junio 2026
El suficiente para que un tercero entienda qué se hace, con qué material y cuánto se mide: “sustitución de bañera por plato de ducha de resina 120×80, incluye desagüe y ayudas de albañilería” dice algo; “cambiar bañera” no. El detalle te protege a ti más que al cliente.
Pedir un anticipo a la firma es práctica sana (compras material sin financiar tú la obra). Ten en cuenta que los anticipos devengan IVA: lo cobrado a cuenta debe facturarse. En Spun puedes definir hitos de cobro y facturar cada uno cuando llegue.
Se para, se valora y se firma un extra antes de continuar: partida nueva con su medición y precio, añadida al presupuesto y firmada por el cliente desde el móvil. Lo imprevisto no discutido al momento es el origen del 90% de los conflictos de una reforma.
Ponle caducidad explícita —30 o 60 días es lo habitual— y déjala escrita en el propio presupuesto. Los materiales cambian de precio, y un presupuesto firmado seis meses después puede haberse comido tu margen. Si caduca, se revisa y se vuelve a firmar.
Sí, ese es el flujo de Spun: el presupuesto firmado se convierte en factura en un clic, con los mismos capítulos y partidas, el IVA que configuraste y numeración correlativa. Sin Excel intermedio y sin descuadres entre lo firmado y lo facturado.
Presupuestos por capítulos, firma digital y factura en un clic.